Ensayo no destructivo

Ensayo por Corrientes Inducidas en tubos y superficies

Inducimos un campo electromagnético sobre el material conductor y leemos cómo lo altera cada discontinuidad. Barremos tubo por tubo intercambiadores de calor y condensadores, detectamos fisuras superficiales, medimos el espesor de recubrimientos y clasificamos materiales por conductividad, sin acoplante sobre la superficie.

  • Barrido tubo por tubo en intercambiadores de calor y condensadores
  • Detección de fisuras superficiales en materiales conductores
  • Espesor de recubrimientos y clasificación de materiales por conductividad
  • Sin acoplante, con personal calificado bajo IRAM-ISO 9712
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Técnico analizando en una tablet el mapa de indicaciones de un ensayo electromagnético junto a un equipo industrial

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Ensayo electromagnético

¿Qué es el ensayo por corrientes inducidas?

Una bobina alimentada con corriente alterna genera un campo magnético variable que, al acercarse a un material conductor, induce en él corrientes en circuito cerrado: las corrientes inducidas. Toda variación local del material altera esas corrientes y con ellas la impedancia de la bobina, ya sea una fisura que interrumpe el recorrido, un cambio de conductividad o una separación distinta entre la sonda y la superficie. El equipo representa esa variación en el plano de impedancia, y de la amplitud y el ángulo de fase de la señal se derivan el tamaño y la profundidad de la indicación. Como el acoplamiento es electromagnético, el ensayo no necesita acoplante: no hay gel ni agua entre la sonda y la pieza.

La aplicación típica es el barrido de tubos de intercambiadores de calor y de condensadores. La sonda recorre el interior de cada tubo a velocidad constante y el equipo registra la señal a lo largo de todo el recorrido, lo que permite cubrir haces con gran cantidad de tubos en la ventana corta de una parada de planta. Sobre tubos de materiales no ferromagnéticos —cobre, latón, cuproníquel, titanio, acero inoxidable austenítico— la técnica convencional trabaja de forma directa; en tubos ferromagnéticos se emplean sondas con saturación magnética u otras variantes electromagnéticas. La calibración se hace siempre sobre un tubo patrón del mismo material y espesor, con orificios y entallas de dimensión conocida que fijan la referencia de amplitud y fase.

Sobre superficies, la misma técnica detecta fisuras superficiales en materiales conductores, mide el espesor de recubrimientos no conductores sobre base metálica a partir del efecto de separación entre sonda y metal, y clasifica materiales por conductividad, lo que permite separar aleaciones confundidas o verificar el estado de tratamiento térmico. La frecuencia de ensayo define la profundidad de penetración: cuanto más alta, más detalle superficial; cuanto más baja, mayor alcance en el espesor. El ensayo lo ejecuta personal calificado bajo IRAM-ISO 9712, con criterios de aplicación tomados de las prácticas recomendadas de ASNT y, en equipos en servicio, de los códigos API. El informe entrega el mapa del haz con cada tubo identificado, el tipo de indicación, la pérdida de espesor estimada en porcentaje y el orden de severidad.

Con ese registro, mantenimiento resuelve el taponado o el reemplazo de tubos sobre datos medidos y no sobre estimaciones, y queda una línea de base para comparar contra el barrido de la parada siguiente.

Qué aporta el ensayo por corrientes inducidas

Barrido rápido sobre grandes cantidades de tubos, sin acoplante sobre la superficie

Fisuras y picaduras

Detecta fisuración superficial, picaduras y pérdida de espesor en materiales conductores

Sin acoplante

El acoplamiento es electromagnético: no se aplica gel ni agua entre la sonda y la pieza

Velocidad de barrido

Cubre haces con gran cantidad de tubos dentro de la ventana de una parada de planta

Informe trazable

Mapa del haz, tubo por tubo, con tipo de indicación y pérdida de espesor estimada

Preguntas frecuentes sobre corrientes inducidas

¿Qué es el ensayo por corrientes inducidas?

Es un ensayo no destructivo electromagnético que se aplica sobre materiales conductores. Una bobina alimentada con corriente alterna induce en la pieza corrientes en circuito cerrado; una fisura, un cambio de conductividad o una separación distinta entre la sonda y la superficie alteran esas corrientes y modifican la impedancia de la bobina. El equipo representa esa variación en el plano de impedancia y, de la amplitud y el ángulo de fase de la señal, se derivan el tamaño y la profundidad de la indicación.

¿Qué detecta y sobre qué materiales se aplica?

Se aplica sobre materiales conductores y detecta fisuras superficiales, picaduras y pérdida de espesor. Además mide el espesor de recubrimientos no conductores sobre base metálica y clasifica materiales por conductividad, lo que permite separar aleaciones confundidas o verificar el estado de tratamiento térmico. Sobre tubos de materiales no ferromagnéticos, como cobre, latón, cuproníquel, titanio y acero inoxidable austenítico, la técnica convencional trabaja de forma directa; en tubos ferromagnéticos se emplean sondas con saturación magnética u otras variantes electromagnéticas.

¿Cómo se barren los tubos de un intercambiador de calor?

La sonda recorre el interior de cada tubo a velocidad constante y el equipo registra la señal a lo largo de todo el recorrido. Antes de empezar se calibra sobre un tubo patrón del mismo material y espesor, con orificios y entallas de dimensión conocida que fijan la referencia de amplitud y fase. Así se localizan pérdida de espesor, picaduras, fisuración y desgaste por vibración contra los baffles, y cada indicación queda ubicada por número de tubo y por distancia desde el espejo.

¿Necesita acoplante o preparación de la superficie?

No necesita acoplante: el acoplamiento entre la sonda y la pieza es electromagnético, sin gel ni agua. Sobre superficies alcanza con quitar la suciedad suelta, y la pintura o el recubrimiento no conductor no impiden el ensayo, porque la separación entre sonda y metal se compensa durante la calibración. En tubos sí se requiere que el interior esté limpio y libre de depósitos, para que la sonda recorra el tubo completo sin trabarse.

¿Qué contiene el informe del ensayo por corrientes inducidas?

El mapa del haz con cada tubo identificado, el tipo de indicación encontrada, la pérdida de espesor estimada en porcentaje, la ubicación a lo largo del tubo y el orden de severidad. Se registran también el tubo patrón usado en la calibración, el equipo y la sonda empleados, la frecuencia de ensayo y la firma del técnico calificado bajo IRAM-ISO 9712 que ejecutó el ensayo. Con ese registro, mantenimiento resuelve el taponado o el reemplazo de los tubos afectados.

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Referencias normativas

¿Necesita barrer los tubos de un intercambiador?

Coordinamos el ensayo por corrientes inducidas en planta y entregamos el mapa del haz con la pérdida de espesor tubo por tubo.